AYBENDITO.COM

 Un ser humano ha sido asesinado. Vilmente.

 
En este caso, aunque toda vida humana para mí es igual, resultó ser una joven, linda, trabajadora, sensible por la misma naturaleza de su trabajo, y embarazada además. 
 
Todo crimen tiene un componente de maldad; en este caso hubo tal grado, que sobrecoge. Premeditación, alevosía, daño físico, inyección de droga, amarre de bloque, tirar el cuerpo todavía con vida por el puente de la Laguna San José; disparo para rematar. Y todo, a sabiendas y en contra del embarazo de la joven con quien el alegado asesino sostenía una relación de pareja (paralela a la de su esposa), por casi once años.
 
El caso fue esclarecido por la policía estatal en menos de 48 horas. 
Pasa a la corte federal porque hubo SECUESTRO, CARJACKING Y AGRAVANTES RESULTANTES en MUERTE de ser humano y de un no nacido. 
 
En la corte estatal sólo puede ser juzgado por asesinato, con derecho a fianza y creo que hasta a reducción de condena por buena conducta. Pese a eso, también se está evaluando someter el caso por lo estatal, ya que los delitos por los que se le acusará en la corte federal son distintos y no aplicaría el "Double Jeopardy".
 
¿En qué capítulo del "ay bendito" estamos hoy?
 
En el que la prensa local, el mal ejercido aquí "cuarto poder" que hace un espantoso servicio al pueblo de Puerto Rico manejando la opinión pública siempre con el tema ideológico, inclina la balanza hacia el apresado boxeador Félix Verdejo porque cayó bajo la jurisdicción federal, mucho más estricta en sus condenas, con noventialgo porciento de convicciones en cada caso que someten, sin derecho a fianza cuando de este tipo de delitos se trata. Y porque pudiera enfrentar la pena capital.
 
Que se entienda lo siguiente: ESTOY EN CONTRA DE LA PENA DE MUERTE.
 
Primero: Por cuestión de principios y sentido de humanidad. 
Nadie tiene derecho a quitarle la vida a nadie, ni siquiera el estado.
 
Segundo: El mensaje a la sociedad es totalmente distorsionado: te mato porque mataste y matar es malo. Helloooooo???
 
Tercero: Porque en casos que pudiera haber mal manejo judicial -y los ha habido- en un proceso para el acusado que debe ser justo y con todas las garantías de ley, si éste fue ejecutado... ¿dónde debemos meter la cabeza y la vergüenza si en investigaciones posteriores hubiera resultado que se ejecutó a UN INOCENTE? No hay manera de corregir el error judicial, de "desejecutarlo" ¿Cierto?
 
Cuarto: Porque la pena de muerte ha demostrado una y mil veces que NO ES UN DISUASIVO.
 
Existen otras condenas, y un asesino merece de las más duras.
 
No podemos decir "ay bendito" porque sean los Feds los que tengan a su cargo el peso de la ley sobre Félix Verdejo. No podemos andar vociferando con cantaletas repetitivas que hay que cuidar a las mujeres y que el gobierno no "previene" los asesinatos de féminas, mientras arremetemos entonces contra los federales porque tienen jurisdicción y eso resulta ofensivo para algunos y algunas.
 
El discurso social debe ser coherente y consistente. Y despojado de toda traza político-ideológica.
Estamos en contra de la violencia. Debemos combatirla con todas las armas posibles. Y castigar adecuadamente a quienes la ejercen en cualquier medida.
 
En este caso debo repetir aquella frase que se hizo famosa de la ex fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez "Imagínense si no nos tuvieran".
 
No, yo no quiero imaginármelo.
Yo quiero que haya un sistema de justicia sin intervención política ni compromisos tras bambalinas, ni que la prensa pueda incidir sobre el mismo. Y en ese sentido, estamos debidamente cubiertos con el sistema judicial y penal del gobierno federal.
 
Yo quiero tener la tranquilidad de saber que, excepto por la aplicación de la pena de muerte -que repudio- puedan aplicarse condenas de acuerdo al delito cometido... y que se cumplan con el rigor merecido. 
 
Yo quiero en todo caso decir "ay bendito" por las verdaderas víctimas, los que fueron asesinados, porque a esos, ni mi solidaridad, ni mi pena, ni mi "ay bendito" van a poder resucitar y brindarles la oportunidad de vivir que de manera tan cruel les robaron.

ATACANDO A LA RAIZ DEL PROBLEMA

(Portada ENDI, 2 de mayo de 2021) 


Nuevamente tenemos dos irrecuperables pérdidas humanas por la violencia de género. Nuevamente tenemos que sentirnos avergonzados como pueblo PORQUE LO ESTAMOS HACIENDO MAL. 

El problema de la violencia de género no se elimina conformando un comité de feministas y declarando colores de alerta. Es un mal de fondo, de muchos años, posiblemente de herencia colonial. Pero nada justifica, ni siquiera el COVID, gran justificante social después del Huracán María. 

 La violencia de género se controla, se mitiga, se miniminiza, y hasta se pudiera erradicar, si tenemos una concertación de país, si establecemos un gran plan CONJUNTO YA MISMO, que empiece en el inicio del curso escolar en agosto (tanto en la enseñanza pública como en la privada) con una asignatura de conducta social, sin importar el nombre que le pongan, de igual valor académico que las de conocimiento formal, cuyo enfoque sea que bajo ningún concepto podemos aceptar como seres humanos la violencia en el hogar, o de pareja o contra infantes, al mismo tiempo que enseñamos a nuestros niños un buen comportamiento social general, y en cursos más avanzados, cómo funciona nuestro sistema democrático y cuál es el rol del individuo en él. 

 Somos unos ANALFABETAS sociales y políticos. 

 Y que nadie se sienta ofendido. 

Reconocerlo es empezar a tomar acción, para que sepamos comportarnos civilizadamente, como se supone que debe hacer nuestra especie humana. Pero entiéndase que de nada vale que eduquemos a nuestros niños en valores de respeto a la integridad humana, si cuando llegan a sus casas ven que sus padres se comunican a galletazo puro (de parte y parte) o a "grito pela'o", que los hijos golpean a sus padres ancianos o a sus hijos menores. 

Necesitamos que como parte de esa concertación de país, de ese esfuerzo colectivo,  haya asesoramiento a gran escala, en residenciales, en zonas altamente pobladas, a todos los niveles de nuestra población. Que los medios de comunicación se unan gratuitamente en campañas para sanear nuestra sociedad, aportando espacios para conversatorios con psicólogos y psiquiatras y mensajes de corte educativo, donde el gobierno tenga un nivel de compromiso en la transmisión de información clara, precisa, que llegue a todos y por todas las estaciones y canales. 

El asunto NO sólo se limita a lo que es más usual, ni tampoco es algo que deba enseñarse como "perspectiva de género". El conocimiento y respeto a cada quien y cuáles sean sus inclinaciones sexuales (todas a mi entender válidas) es sencillamente selectivo y no ataca la raíz del problema que es mucho más profundo, de la misma forma que tampoco puede verse de manera tan limitada como que la violencia es una batalla entre géneros donde el macho mata a la hembra. Creo que eso distorsiona, confunde y se enfoca únicamente en "enseñar" quién es quién o quién quiere ser cómo. 

NO. No me refiero a eso.

Estamos frente a un problema HUMANO que puede y debe trabajarse en su base, y como único objetivo ERRADICAR LA VIOLENCIA como actitud social creando conciencia del valor de la vida humana sin establecer si es hombre, mujer, trans, gay o lesbiana o cuantos nombres y etiquetas se le quieran poner. Está en nosotros no sólo indignarnos, apenarnos, avergonzarnos o sentirnos solidarios con las familias de las víctimas de violencia. 

HAY QUE ACTUAR. Todos, desde nuestras "trincheras". 

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